
Se ama tanto y se siente tanto, que el sentimiento aflora desde nuestro interior. Queremos retenerlo y grabarlo por siempre en nuestro ser, en nuestra alma y, como no, en esa frontera de nuestro físico que conecta con el universo: nuestra piel.

El tatuaje es algo mucho más grande que una ilustración estética; es una expresión, es un lenguaje, es un grito desde el alma. Miguel rinde homenaje a los cuatro perros guía que han pasado por su vida, los cuales han dejado, sin duda, una huella imborrable en él.

